Oye, ¿por qué quieres que te exploten en El País?

Yo hay cosas que visto lo visto quizás debería entender y no entiendo. No quiero pecar de superioridad moral, simplemente no las entiendo y espero que me podáis ayudar con mi falta. No puedo entender que un estudiante de periodismo quiera, y remarco el verbo ‘querer’, acabar trabajando por una miseria para un gran medio de masas cuando está en crisis moral y económica. No lo entiendo de cualquier periodista pero de un estudiante, joven y supuestamente con ideas revitalizantes, menos. La Encuesta de Población activa de 2014 puntuaba en un 22,3% el paro en la profesión periodística así que pay attention. Según desvelaba la Revista Mongolia en su libro Papel Mojado. Crisis de la prensa y el fracaso de los periódicos en España, Juan Luís Cebrián cobró 12 millones de euros en 2012 mientras hacía un ERE en El País. El 30 de diciembre de 2013, el diario El Confidencial publicaba que Bankia había aplazado 400 millones de euros al grupo PRISA en 2011 antes de ser intervenida por su propia deuda. Desde 2010, Emmanuel Roman, miembro de Man Group, se sienta en el consejo de administración de PRISA, así como lo hace Nicholas Berggruen, miembro de Liberty que le inyectó a la empresa 650 millones de euros en el año citado. Cabe destacar que en el Consejo de Administración de La Vanguardia tienen (o tenían en 2013) asiento Enrique Lacalle, diputado del Partido Popular acusado de recibir pagos en B en 1997, y el financiero Joaquín Güell Ampuero, miembro de Lazard. También podemos hablar de la deuda estrambótica de 1.217 millones de euros de RTVV. Podría seguir hasta el mes que viene. Aquí deberíamos comentar la decadencia moral y lo que supone que finanzas y política te den de comer pero no quiero cabrearme, simplemente recordemos el titular Las 15 mentiras del 15M de La Razón en el que convertían a un grupo de hippies pacifistas en la kale borroka más peligrosa. Ética y economía son extrañas compañeras de cama. Pero si la primera te la pela, piensa en la segunda porque tú no eres un tiburón financiero.

Una vez llegados a este punto, ¿alguien me puede explicar por qué una persona que va a finalizar la carrera quiere acabar en un medio de masas? No estoy hablando de circunstancias. Es totalmente comprensible, y más en un momento como el actual, que si te ofrecen trabajo, y necesitas el dinero y hacer currículum, lo cojas. Yo hablo de deseo, no de necesidad. De pajearse con la idea de firmar un artículo en El País, La Vanguardia, o El Periódico. Lo habría entendido un poco más en los años 80/90, en pleno apogeo de la Cultura de la Transición y el snobismo socialdemócrata de los suplementos dominicales de cultura y las columnas de opinión. Ahora no.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s